
República Dominicana
El epítome de la sofisticación costera en el Caribe. República Dominicana evoca un romance sibarita y sofisticado, diseñado para quienes exigen exclusividad absoluta. Sus playas de una blancura deslumbrante y aguas hipnóticas son el escenario de majestuosas uniones en Punta Cana o en los refugios privados de villas señoriales como Casa de Campo, cuyo icónico anfiteatro de Altos de Chavón —tallado en piedra sobre el río— se convierte en un escenario patrimonial sin paralelo para ceremonias de gran formato. Y emerge Miches, el nuevo capítulo del lujo dominicano: una costa virgen en la Bahía de Samaná donde resorts de autor como Tropicalia y Four Seasons inauguran una era de bodas íntimas frente a montañas, dunas y un mar intacto. Un destino de elegancia sin esfuerzo, donde el tiempo se rige bajo el compás del viento, el diseño tropical y un servicio impecable.